El residuo del genio

Le citó en la cafetería de la esquina. Ese cuchitril que siempre había regentado José y que ahora lo llevaban una pareja de origen oriental a los que apenas se les entendía y que, en ocasiones, parecían estar mas cascados que el mobiliario y maquinaria industrial de una cafetería que no se había renovado en más de 30 años, los 30 años que José había mimado tanto a su clientela y tan poco a su local.

Le estaba esperando con un cortado. Era adicto al café a pesar de que el médico le había advertido que su problema de extrasístoles cardíacas venía dado por su ingesta compulsiva. Le daba igual, porque asumía que todo, absolutamente todo, generaba residuos. Y en dicha convicción se asentaba su tranquilidad de que el café no era una excepción y, por lo tanto, sus extrasístoles eran más que bienvenidas. Continúa leyendo El residuo del genio