Publicado: Agosto 7th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 2 Comentarios »
Durante la semana Manuel se había comportado como un oso en estado de hibernación. Los puntos de sutura en sus testículos habían sido como tres agujas punzantes que le obligaban a caminar como un epiléptico que ha tenido una intensa sesión de hípica. Según la amable doctora que se los había puesto con un microscopio aumentado, los puntos se caerían solos, evitando que Manuel tuviera que pasar por el bochorno de volver al Clínico. Durante la semana, de todas formas, su cabeza maldijo los avances médicos por los cuales los puntos de sutura desaparecen por su cuenta, porque ese avance no le permitiría volver a cruzarse jamás con la encantadora doctora de ojos azules. Sigue leyendo »
Publicado: Junio 20th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Anuncios | 3 Comentarios »
Llegó al Clínico sobre saltado y muy cabreado por no saber a que se iba a enfrentar en ese hospital donde estaba su padre ingresado por una dolencia que desconocía y, por lo tanto, no podía cuantificar en cuanto al nivel de preocupación que debía organizar en su cerebro. La sensación era agotadora, tanto que Manuel sintió que le temblaban las manos al pagar al taxista que, para más cachondeo no le había parado de hablar del como su padre había muerto de cáncer. Había tenido la osadía de decirle al taxista, en tono irónico, como no podía ser de otra forma a menos que uno se quisiera matar a mamporros con su pareja de viaje, que era muy acertado por su parte hablarle de enfermedades terminales cuando él se estaba desplazando a un hospital. Sigue leyendo »
Publicado: Junio 20th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Anuncios | Sin Comentarios »
La sensación de querer ser invisible que arrastraba desde que era niño parecía atenuarse cada vez que ponía su maquinaria física en movimiento. Hasta su cerebro dejaba de prevalecer en sus acciones y el instinto le hacia reaccionar a situaciones en las que con anterioridad sólo habría sido un espectador o un témpano de hielo. Dos días antes había parado el tráfico en la Avenida Madrid, con cinco carriles en una dirección abarrotados de conductores impacientes y mal educados para ayudar a una mujer con taca-taca a cruzar la calle. Sigue leyendo »
Publicado: Junio 6th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 2 Comentarios »
Manuel llegó a la puerta de la casa de sus padres donde su progenitor y su abuelo habían creado una extraña cita entre los tres varones. Ante la negativa de Manuel inicial a esa cita, el abuelo en persona le había llamado desde el teléfono de la residencia, cárcel para la mayoría de abuelos y santuario para su abuelo que no quería que le sacaran de ese lugar bajo ningún concepto. Incluso había llegado a decir que rezaba para que el cielo fuese una replica de ese lugar.
—Nunca había tenido tanta acción. Es como volver al colegio pero a lo grande y sin estudiar –Había dicho para justificar su reticencia a salir.
Si alguien quería verle debían pensar en organizar el encuentro en su edén.
De hecho Manuel no recordaba cuando había sido la ultima vez que había visto a su abuelo fuera de la residencia, ya que de las pocas veces que había ido a verle, siempre terminaba despidiéndose en la misma puerta del lugar. Se miraba lo pies como indicando que pasado ese punto no podía seguir, como un astronauta que sabe que tras la línea necesita la escafandra especial que aun no ha recibido de la NASA por problemas presupuestarios. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 25th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 4 Comentarios »
Manuel entró por la puerta de su apartamento donde todos sus fantasmas le esperaban frotándose las manos. Se sentó en el sofá abatido, miró la pantalla negra de la televisión plana de treinta y siete pulgadas que hacia poco se había comprado. Su reflejo se le antojó bien hecho, en alta resolución. Se auto sonrió pero no pudo esconder su auto decepción. Nada funcionaba y cada paso que daba en una dirección u otra resultaba alargar su agonía empequeñeciendo su pene.
Se miró el entrepierna a través del reflejo de la pantalla. Se bajó la bragueta y se sacó su dormido miembro al aire para ver el efecto que le debía dar a las mujeres al verlo desde el otro lado. La oscuridad de la pantalla no le dejaba vérsela con demasiada claridad. Se medio incorporó, tenía que ser capaz de vérsela con nitidez en esa pantalla o sería la gran confirmación que apenas las mujeres podrían distinguir entre un pene o un cacahuete. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 24th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 4 Comentarios »
El local se empezó a llenar de gente y Manuel y Lourdes, Lourdes y Manuel, bailaban sin parar bajo los efectos de unas copas de más. A Manuel se le olvidó la estatura de su acompañante y a ella todos sus vicios y cábalas sobre quien era ella misma y su lugar en el mundo. Por un momento verdadero no sentía el peso de quien era, pues hasta el esfuerzo de intentar ser indiferente a su condición era en realidad un esfuerzo del cual ahora se podía percatar. Mañana volvería a su comedia y su brazo mecánico, pero por ahora disfrutaría de este momento.
Terminaron detrás de la columna en un pequeño sofá estratégicamente situado donde Dios sabe cuantos encuentros se habrían producido. Ella estaba sentada en sus faldas abrazada a su cuello mientras el recorría el suyo lanzando besos como balas disparadas por una ametralladora. Lourdes reí suavemente y susurraba que le estaba haciendo cosquillas y que siguiera. Acariciando sus pantorrillas firmes pero cortitas, Manuel se sintió a gusto comiéndole la boca a aquella mujer menuda que hasta ayer sólo era su nexo con el periódico diario, una brazo mecánico como el que ella utilizaba para colgar las revistas en el toldo de su quiosco. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 17th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Anuncios | 4 Comentarios »
Llegaron a un bar cerca del restaurante. Unas escaleras bajaban al subsuelo donde un local bastante amplio se extendía hasta llegar a una mini sala de baile. La barra de forma ondulada ocupaba uno de los laterales del local casi de extremo a extremo, y una mesa de billar resaltaba iluminada en una de las esquinas.
Manuel dudó unos instantes entre ir a la barra o a una mesa. Al ver la altura de las banquetas decidió que Lourdes estaría más cómoda en una silla donde pudiera apoyar los pies en el suelo.
Lourdes se sentó intranquila siguiendo el ofrecimiento de Manuel que gentilmente le había separado una silla de una de las mesas alejadas de la mesa de billar donde la luz ambiente era más tenue. Ella se sentó dando un saltito y dejó sus pies colgando.
—¿Qué quieres tomar? —le preguntó Manuel.
—Martini con limón.
Se dirigió a la barra y pidió el Martini con limón para Lourdes y un vodka también con limón para él que en el último momento decidió cambiar por ginebra con limón.
—Esto sube más rápido –dijo como si fuese un médico auto recetándose. La camarera le devolvió una sonrisa y Manuel tradujo como: “que buen tipo eres saliendo con esa media mujer”. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 16th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 1 Comentario »
Apareció puntual a su cita y justo al plantarse como la bandera que se clava en territorio conquistado escuchó unos afilados tacones pelearse con el mosaico de la acera. Encima de esos podios, se aguantaba con malabarismos una retocada Lourdes, que si no fuera por la proporción con los automóviles que la custodiaban al andar, no hubiese habido referencia sobre su estatura real.
Lourdes esbozó una sonrisa al detectar la grata sorpresa de Manuel, aunque ella consideraba que iba demasiado arreglada, especialmente en lo referente al maquillaje facial.
Cuando la tuvo a dos metros, la estatura de Lourdes volvió a emerger en todo su esplendor obligando a Manuel a arquearse como un bambú viejo. Apoyó sus manos en los mini hombros de su cita y notó como unas manitas le tocaban los antebrazos. Entre ambos se creó una arquitectura casi imposible que sirvió de cimiento para los dos besos de rigor. Ella estirada como una espiga y el con el culo salido como la nariz rojiza de un payaso de circo.
Volvieron a sus respectivas posiciones, ella encogiéndose de nuevo y el elongándose. Se quedaron en silencio unas centésimas de segundos que parecieron cientos de segundos. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 16th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 4 Comentarios »
Durante la noche tuvo unas visiones que no sabría si catalogar como sueños o simplemente como una recreación semi consciente e intencionada de lo que Carlos le había contado. En sus visiones nocturnas era el quien se acostaba con esa hermosa mujer holandesa entrada en edad. La experiencia había sido tan real que Manuel había hecho la historia de Carlos más suya que del propio cubano, o la historia se había adueñado de los dos y de todos aquellos que la escuchan, esclavizándolos de tal forma que vivir sin ella era una desgracia.
Pero en realidad era esclavo de una historia que tenía un dueño. Se dio cuenta de que el no podría solventar sus problemas hasta que no tuviera su propia historia una de la cual fuese esclavo y amo a la vez. Decidió que debía esclavizarse y adueñarse de una historia que le hiciera volver a su estado donde el tamaño de su pene no era una preocupación.
Recordó que Carlos no había vuelto a su estado anterior, en práctica sí, pero no en teoría. Su visión de las cosas relacionadas con las mujeres y el sexo había cambiado para mejor, la eyaculación precoz había sido como una bendición que le había llevado a tomar una decisión drástica que le había elevado a otro plano. Ya no tenía eyaculación precoz y además disfrutaba de las mujeres en comunión con ellas y no de forma egoísta. Sigue leyendo »
Publicado: Mayo 9th, 2010 | Autor: Tito | Categoria: Capítulos | 3 Comentarios »
El móvil sonó de forma rotunda en su mesa “Carlos Cubano”. Así había guardado el contacto de su compañero de gimnasio, aunque fácilmente podría haberlo catalogado como “Carlos Manguera”.
—Diga –se apresuró a contestar.
—¿Qué haces hermano?
—Nada en realidad, ¿por?
—Estoy cerca del gimnasio y he pensado que podíamos ir a tomar un café.
—Los cubanos tenéis un tema serio con el café –dijo Manuel sonriendo para esconder su sorpresa con la llamada e invitación a tomar un café.
—Está rico. Te espero en la puerta del gimnasio. Y date prisa.
—Vale, vale, voy. Sigue leyendo »
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